Panamá tiene el mejor café del mundo por dos razones.
La primera es su geografía única: tierra volcánica, gran altitud, microclimas constantes, brisas frescas y lluvias ligeras durante gran parte del año. El café crece bajo sombra natural, desarrollando una complejidad y una dulzura excepcionales.
La segunda es su enfoque en la calidad por encima del volumen. Panamá produce poco, pero innova mucho. Pequeños productores pueden concentrarse en procesos experimentales y en perfeccionar sus lotes, creando cafés que alcanzan precios de hasta $30,000 el kilo.
Esa economía se reinvierte en investigación, innovación y mejores prácticas año tras año. A pesar de esta realidad extraordinaria, durante décadas los panameños no tenían acceso a estos cafés.
Por eso nace Café Unido, el primer tostador y cafetería de especialidad del país, con la misión de democratizar el café panameño y educar al consumidor sobre su propio tesoro agrícola. Hoy seguimos impulsando esa misión en Panamá y en Washington D.C.
Excelencia artesanal
Trabajamos con productores que priorizan calidad en cada etapa: cultivo, selección y tostado. El resultado es un café consistente, bien desarrollado y de alto estándar.
Café de origen único
Cada café proviene de una región específica y mantiene sus características propias. Esto permite perfiles de sabor claros y diferenciados en cada taza.